Tal como habíamos adelantado la cancha del Albo había sido habilitada por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Y tenía su verdadera prueba piloto el domingo cuando lo visitara Vélez, prueba que salió con saldo negativo. Los hinchas fortineros causaron algunos desmanes en la tribuna visitante y casi llegan a tirar el alambrado.
En Floresta ya se pusieron a tiro para arreglar las roturas, pero los tiempos no dan para finalizar las obras antes del domingo 22, fecha en que los visitara el más grande.
Así, el partido se pasó para el Tomás Adolfo Ducó en el mismo horario que estaba pactado. Para muchos bosteros es una alegría porque se supone que nos van a dar mucha más cantidad de entradas que si jugábamos en el Islas Malvinas. Hoy en día tenemos que decir "se supone" porque puede pasar cualquier cosa hablando en materia de entradas. A esperar. |